Mundial de Baloncesto: España derrota a Serbia 81-69

China.– España confirmó su despertar en el Mundial de China a lo grande, con un triunfo de prestigio ante la todopoderosa Serbia, a la que desarmó en una exhibición que refuerza su candidatura a medalla y permite aparcar las dudas del inicio del campeonato, mandando de paso un serio aviso a sus rivales (81-69).

De nuevo la defensa fue clave para desnudar a un equipo que contaba sus actuaciones por palizas y que parecía inabordable. Ricky Rubio volvió a ser el eje de un grupo que funcionó a la perfección y fue capaz de acabar con la imbatibilidad balcánica.

Ahora, su rival en cuartos será Polonia.

España sorprendió de inicio con Pierre Oriola desatado en ataque. Suyos fueron los seis primeros puntos de un equipo que, al fin, arrancaba concentrado desde la primera jugada, con ganas de plantar batalla y sin miedo a la armada serbia, a la que intentaba mantener a raya con la férrea defensa que tan buenos resultados le dio ante Italia.

Sasha Djordjevic reaccionó rápido, metiendo en la pista a Nikola Jokic en lugar de Stefan Bircevic, cuando solo se llevaban dos minutos y medio.

La igualdad era máxima y el baloncesto de alto nivel, con el único lunar por parte española del poco acierto exterior en esa fase del partido. El primer estirón balcánico llegó pronto, con un 9-0 que dejaba en evidencia que iban a castigar cada error de su oponente.

El ataque se llegó a atascar y Sergio Scariolo llamó a capítulo a los suyos. Los serbios comenzaban a engrasar su rodillo con Bogdan Bogdanovic como director de operaciones.

De su mano se llevaron el primer cuarto por 20-13 al sacar partido de los pequeños detalles y aprovecharse de que, un día más, España no acertaba desde fuera. Con un solo triple anotado de siete intentos (14%), la batalla parecía que empezaba a desequilibrarse.

Willy se comió a Boban Marjanovic con un mate más tiro libre adicional que dio fuerza al equipo y le siguió Rudy con un triplazo.

Claver culminó un contraataque y, con un 9-1 en contra cuando solo se había jugado poco más de un minuto del segundo acto, Djordjevic paró el partido al verse con el agua al cuello y un solo punto arriba. España volvía a bordarlo en defensa y tenía otra cara en ataque.