CINCUENTA AÑOS DE ZONAS FRANCAS

Por Mario Rivadulla

Cincuenta años atrás, promovida por el Central Romana, se instaló en el país la primera zona franca industrial en la ciudad romanense. Inspirada en su ejemplo, el emprendedor empresariado de Santiago guiado por Víctor Espaillat dio paso a la segunda, que andando el tiempo ha venido a ser la más importante del país y en días recientes llevó a cabo su sexta etapa de ampliación.

Con motivo de haber arribado al medio siglo, tuvo lugar en el Palacio Nacional un merecido reconocimiento a los representantes de las principales empresas y operadores de parques que ahora dado el aporte tan significativo que hacen a nuestro comercio exterior, se nombran Zonas Francas de Exportación.

En ese mismo acto, sin previo aviso, la directora del Consejo Nacional que desde el área pública rige el sector, Luisa Fernández, recibió de sorpresa la condecoración en el grado de Caballero de la Orden del Mérito de Duarte, Sánchez y Mella en justa retribución a su dedicado y eficiente trabajo al frente del mismo, donde sin dudas ha llevado a cabo una exitosa labor.

Durante este medio siglo de existencia, el sector zonafranquero, donde originalmente la industria textilera de ensamblaje ejercía un amplio predominio, ha ido creciendo de manera sostenida y vigorosa, diversificando cada vez más su producción y adquiriendo un elevado nivel de tecnificación, al punto que hoy es la fabricación de sofisticados equipos médicos los que ocupan el sitial de cabecera.

La medida de la importancia y aportes de las zonas francas al país figura reflejada de manera contundente en las siguientes cifras: el país cuenta con 74 zonas francas que albergan 673 empresas. Al estar repartidas en 27 provincias, contribuyen al dinamismo económico y laboral de las mismas.

Al finalizar el 2018, la inversión acumulada en el sector ascendía a casi 4 mil 9779 millones de dólares, manteniéndose en continuo incremento por el marcado interés que muestran los inversionistas por abrir nuevas fábricas y talleres. Al presente, la República Dominicana es el segundo país, después de los Estados Unidos, que cuenta con mayor inversión en zonas francas por encima del Reino Unido y Canadá que le marchan a la zaga.

Mientras sus exportaciones superan los seis mil millones de dólares anuales, representando el 57.1 por ciento del total que registra el país, las compras locales en bienes y servicios superan los 60 mil millones de pesos. Las zonas francas generan más de 171 mil empleos directos que sumando los indirectos hacen un gran total de 375 mil que se benefician de su operación.

El constante y sostenido crecimiento del sector que promedia entre un 11 y 12 por ciento anual, así como el requerimiento de personal cada vez más especializado constituye posiblemente su más urgente reto al presente en especial ingenieros industriales, obreros calificados y el dominio del idioma Inglés. Para afrontarlo cuenta con el aporte de INFOTEP, que ya ha entregado su primer contingente de graduados así como de oportunos acuerdos a nivel universitario.

En las zonas francas de exportación al igual que con el sector turístico, el país cuenta con un sostenido puntal de desarrollo económico y social en continua expansión que obliga a su más celosa preservación.