Debemos cuidar nuestra patria enfrentando todo tipo de desafío.-

Por Roberto Veras.
A los seres humanos nos gusta vivir en comunidad como otros seres vivos porque somos animales sociales. Al ser una creación social, el ser humano vive de manera diferente a otros seres vivos. Les gusta tener una familia, un hogar amueblado, un automóvil y una vida feliz.
Los seres humanos buscan vivir en armonía con sus semejantes. Aman la comunidad y el país donde viven sus familiares. La nación es su familia y el país es la patria. Así, la pasión, el respeto y el amor más poderosos de un hombre tienen lugar con su país.
Amo la República Dominicana porque me ha dado todo lo que tengo. Es mi país, mi patria y su amor es mi sangre y mi alma. Este país me ha educado, alimentado y protegido de todas las restricciones.
Esta es la tierra de mi antepasado y a quien también le encantó. Es mi patria ancestral y cada centímetro de su suelo es rico en sudor y sangre. Los huesos de mis antepasados están enterrados aquí. Se han convertido en parte de esta tierra. Es lo más precioso y sagrado para mí. Lo amo con mi corazón y mi alma.
Es un regalo realizado por Juan Pablo Duarte para nosotros. Este mundo y su suelo llamado República Dominicana están lleno de recursos naturales. Aparte de esto, tiene cuatro estaciones, es decir, verano, invierno, otoño y primavera. Los climas siguen siendo muy buenos durante todo el año.
R. Dominicana no es solo un pedazo de tierra para mí. Se encuentra justo por donde sale el sol, es un rincón importante y estratégicamente adecuado en el meridiano por donde se divide el mundo. Es único en su forma. Es un país pequeño, pero tiene los lugares más lindo y más hermoso que cualquier persona haya visto en el mundo.
Mi gente ha vivido aquí por siglos. Desafortunadamente, una nación extranjera conquistó esta tierra. Nuestros vecinos nos mantuvieron invadido por más de 20 años. Con Duarte a la cabeza nuestro pueblo siempre había estado luchando para liberar su patria.
El pueblo y el liderazgo político de la R. Dominicana han ofrecido grandes sacrificios por la seguridad de esta patria. Cada goteo de su polvo está coloreado con la sangre de nuestros antepasados.
Hemos pagado un gran precio por él y todos estamos dispuestos a pagar un precio aún mayor por su libertad, si es necesario. Este es nuestro país y nuestra patria. Es la más bella de todas las tierras del mundo.
R. Dominicana es un regalo valioso. En la actualidad, enfrenta muchos desafíos, desafíos externos e internos. Debemos protegerlo de todo tipo de desafíos y amarlo contribuyendo con su arduo trabajo, sinceridad y honestidad.
SI HA LEIDO ESTE ARTICULO, FAVOR ENVIARLO A UN DOMINICANO AMANTE DE SU PATRIA Y ESTARÁ REALIZANDO UN BUEN TRABAJO.-