Joaquín Balaguer vicepresidente de la República

 

Por Edwin Vasquez

Antes de empezar a leer la obra “Biografía de Trujillo”, de la autoría de Fernando Infante, que debo decir, me indujo a ella mi padre el Doctor Andrés Vásquez Santana, mi interés por Trujillo no había pasado de algunos artículos publicados en periódicos, donde por años he venido exponiendo de forma esporádica mis inquietudes acerca de la vida nacional.
Mediante la lectura de la obra, me tope con algo interesante para los lectores , en el año 1955 estaban en un proceso electoral y para ese evento había vuelto a incluirse la Vicepresidencia de la República en la Constitución, para lo cual se introdujo una Reforma a la Carta Magna. El Generalísimo seguía alimentando la esperanza de que su hijo Ramfis mostrara alguna vez interés por la Política.

Incluso, en los cambios constitucionales que se habían hecho, la edad mínima para ejercer el cargo de presidente de la Repúblicafue rebajada a fin de que Ramfis pudiera acceder a esa posición desde la vicepresidencia; pero Ramfis daba muestras claras de su rechazo a ejercer funciones políticas. Hasta entonces su mayor interés lo cual ocupaba el alto mundo internacional de la frivolidad y la practica del juego de polo, deporte al cual se había dedicado con un entusiasmo tal que ya hubiese querido su padre verlo aplicado a compartir las responsabilidades públicas.
Desde que el Generalísimo albergó la esperanza de llevar al alto cargo electivo a su hijo, este le hizo saber su renuncia a ocuparlo.

Sin embargo, eso no preocupó a Trujillo, quien confiaba que al transcurrir los meses que faltaban para los comicios, Ramfis cambiaria de parecer. El 22 de mayo de 1956, un año antes nuevo de las elecciones y una semana después que Trujillo declino su postulación para un nuevo periodo presidencial ante la convención de su Partido Dominicano, recomendó de nuevo a su hermano Héctor, acompañado esta vez de Ramfis como Vice. En aquel momento Ramfis mantuvo su posición de rechazo y dirigió una comunicación a la Junta Directiva del Partido Dominicano en ese sentido.
Cuando llegó el momento en que era necesario cumplir con la formalidad de la Ley electoral, la presidencia del partido se dirigió al Generalísimo recordándole la necesidad de inscribir la candidatura Vicepresidencial. Trujillo se dirigió de nuevo a Ramfis en el sentido conocido quien le envió su respuesta a mano con su ayudante el coronel Juan Disla Abreu, ratificándole su negativaque ya había expresado.

Eso llevo a Trujillo a autorizar la inscripción de Joaquín Balaguer, la cual ya antes había enviado a su partido cuando Ramfis se negó por primera vez, previniendo que su hijo siguiera en su actitud negativa para ejercer el cargo como realmente paso. Ese eficiente y discreto funcionario había sido trasladado desde el mes de enero de ese año 1957 a la Secretaria de Estado de la Presidencia y para aquel momento se encontraba en la cúspide de la confianza del Generalísimo.