Quien se está hundiendo; se agarra hasta de un clavo ardiendo

Por Francisco Santana

Los refranes nos ponen a pensar, ellos son la esencia de algo vivido, legando enseñanzas que permanecerán indelebles para quien la sufrió si fue trágica o la gozó, si en ella no tuvo mayores consecuencias, los heredamos de nuestros antepasados y son como una llave maestra que entran en todas las cerraduras de nuestras vidas.
Se debe caminar con la dirección de la flecha, o de la bala que es disparada por un francotirador, después de cálculos químicos, físicos, principios matemáticos y experiencias humana, así hombre precavido vale por dos. Nunca oí ni leí disculpas de Mahatma Gandhi, Martín Lutero, Martín Luther King, Madre Teresa de Calcuta, Abraham Lincoln, Sócrates, Lenin, Nelson Mandela y entre otros tantos millones de personajes que registró la historia que aportaron legados que prevalecerán mientras haya mundo. Ellos tenían claro, que aunque los tropezones hacen levantar los pies, no se detuvieron, por que no hay camino; se hace al andar. Todo se basaron en perseguir objetivos y con un trabajo tesonero continuar hasta lograrlo eso debe hacer siempre la humanidad.
Desde que Gonzalo Castillos fue proclamado candidato inició una peregrinación en las calles de la República Dominicana, abandonando sus empresas, familia y todo lo que no sea candidatura. El que tiene las lágrimas lejos tiene que llorar temprano, reza otro refrán; el compañero Gonzalo sabiendo que está delante de un nuevo reto, arrancó temprano. Teniendo claro que el progreso se construye trabajando y el que madruga Dios le ayuda. El caso de Luis Abinader y Leonel Fernández no es igual, su labor se centra en la disuasión tomando como punto central un pliegue de teorías programadas lejanas de la verdad. puntualizando a modo de excusas, que el presidente no debe estar en campaña, que los conteos de votos, que la junta, que electrónicos y manual, que, que, que… se están creyendo que son el Gabo, escribiendo la segunda parte de crónica de otra muerte anunciada.
Están recortando la falda hasta a un tope que le van a enseñar al pueblo hasta lo que no sabemos que tienen. Según esa coalición infernal, chupacabristica, los dominicanos son aún, una aldea donde «todavía viene Pedro y jaya» quieren que las elecciones venideras sean un caballo regala’o y que no nos preocupemos, ellos no le verán el colmillo. Gonzalo tiene claro que quien quiere moños bonitos tiene que aguantar jalones; es por eso que camina calles, aceras, barrios, ciudades y municipios, comiendo mal mientras camina, bebiendo agua la que sea, pero decido a pagar el precio del éxito. Mientras Leonel Fernández y Luis Abinader mantienen la teoría de que la mitad del pleito es el aguaje y que una mentira dicha muchas veces se convierte en una verdad. Son dos clavos ardiendo agarrándose entre sí, ninguno de los dos se salvará. Pues aquellos que a malos árboles se arrimen, malas sombras les cobijaran, por los siglos de los siglos…