Quisqueya no es Tanzania

Por Freddy Miguel Ortiz EL FM. 

Corriendo la década de los 60s, la ciudad de Tanganica y Zanzíbar eran territorios separados. Aún así hablaban el mismo idioma y tenían culturas similares. Ambas tierras pertenecían al mismo continente, a su gente la unía el suajili y un mismo sentir de independencia y el anhelado desarrollo propio. Desarrollo con el que siempre soñó un continente esclavizado que por culpa de la noche su piel trajo su mismo color. Hoy, con el pasar del tiempo vemos a Tanganica y Zanzíbar convertidas en Tanzania unos de los países más hermosos, libre e independiente de todo el continente africano. Con hermosas fronteras naturales y elegante sabana animal, Tanzania tiene lagos, ríos y mar. Es una hermosa tierra donde conviven a plenitud el cielo, el mar y la tierra.

En América Latina, históricamente, organismos internacionales y otros países de la región y el mundo han querido imponer a Republica Dominicana el compromiso de asumir Haití, un país que no comparte ni siquiera el mismo idioma, ni cultura, ni religión. Sus creencias están muy lejos de la devoción del pueblo Dominicano.
No habrá Tanzania en América porque Tanganica y Zanzíbar tenían lazos comunes y el sentir de desarrollo e independencia los unía. Sus idiomas, culturas y religiones eran compactible. En el caso de Quisqueya, unir los dos países es un caso difícil para no decir imposible, aun con las presiones internacionales a los que no cederán los dominicanos jamás.
Tampoco existe posibilidad de que los vecinos estén disposición de aceptar cambiar su costumbre, su bandera, religión o idioma oficial. Pero esta demás pensar en que los dominicanos renunciaran a su ideologías patrióticas, folklore, su fe en Dios por encima de todas las cosas y esa forma tan particular de expresar su buen español.
Comparar el caso de Tanzania con esta isla es unir el cielo con la tierra, las posibilidades de unir ambas repúblicas es el imposible sueno de Tanzania en América.

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