Oncóloga afirma cáncer de cérvix es altamente prevenible y tratable#SDQPeriodicodominicano

SANTO DOMINGO.- Aunque prevenible y tratable, el cáncer de cérvix es la segunda causa mundial más común de muerte por cáncer en mujeres en edad reproductiva, según la agencia de salud de la ONU, que inició un mes de concientización sobre la enfermedad, afirmó Jazmín García, oncóloga radioterapeuta del Centro de Radioterapia Integral (RADONIC).

El cáncer de cérvix se puede prevenir en gran medida mediante la vacunación y la detección de lesiones precursoras, con un seguimiento y tratamiento adecuados, señaló la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), un organismo intergubernamental auspiciado por la OMS.

Con el propósito de alertar a la población sobre la importancia y la gran posibilidad de acabar con esa enfermedad, la IARC ha declarado a enero como el Mes de la Concientización sobre el Cáncer de Cérvix.

Como parte de esa iniciativa, la Agencia para la Investigación del Cáncer destacan tres proyectos de investigación que forman parte del combate al cáncer cervicouterino, dichos proyectos se insertan en las áreas de vacunación contra tipos de alto riesgo de virus del papiloma humano, el agente causante de la mayoría de los casos de cáncer de cuello uterino; el tratamiento de las lesiones precancerosas del cuello uterino en un entorno de recursos limitados; y la mejora de la cobertura de los programas de detección del cáncer cervicouterino en poblaciones de riesgo.

El de cuello uterino es el segundo tipo de cáncer más común en las mujeres y tiene las tasas de incidencia y mortalidad más altas. Por lo general afecta a los países con un índice de desarrollo humano bajo.

Pocos padecimientos reflejan tanto las desigualdades mundiales como el cáncer de cuello cervicouterino: casi el 90% de las muertes en 2018 ocurrieron en países de ingresos bajos y medianos, donde la incidencia del padecimiento es mayor, porque el acceso a los servicios de salud pública es limitado y la detección y el tratamiento no se han implementado ampliamente.

La OMS y la IARC trabajan en colaboración con otros socios para acabar con el cáncer de cérvix como problema de salud pública a través de la estrategia mundial para acelerar la eliminación del cáncer cervicouterino.