Procesos infecciosos en la cavidad oral

Los procesos infecciosos más comunes de la cavidad oral son fruto de caries dental y enfermedad periodontal.
Ambas afecciones toman tiempo en desarrollarse, no son de hoy para mañana, por lo que el paciente ha ido notando cambios en sus dientes, encías y tejido de la cavidad oral, tales como: destrucción y pérdida de tejido, cambio de coloración de dientes y encías, sangrado espontáneo o al cepillado, molestias a los cambios de temperatura, mal aliento, molestias.
Si estas señales de alerta no se han tomado con la debida importancia, un día cualquiera el paciente amanece con un fuerte dolor, quizás acompañado de hinchazón o un absceso purulento.
Lo que en su inicio pudo ser diagnosticado y tratado, como una caries sencilla, una gingivitis, hoy ha comprometido otros tejidos y su tratamiento es más complicado. Es así como pasamos a una afección pulpar, por lo que el paciente necesita de una endodoncia y luego una reconstrucción de esa pieza…, en el peor de los casos la misma deberá ser extraída.
Es común que el paciente se resista en sus inicios a una endodoncia o extracción, sin embargo es importante que sepa que tan pronto el tejido pulpar está afectado, será en el futuro un tejido infectado. Si usted necesita una endodoncia, la única alternativa es realizarla, en el peor de los casos es la extracción o tomar medicamentos, poner una cura, no. Debe realizarse la endodoncia.
El odontólogo siempre va a explicarle al paciente el diagnóstico y alternativa de tratamientos; la decisión final es del paciente, pero bajo ningún concepto el profesional de la salud oral va a actuar en contra de sus conocimientos y principios éticos.
Emocionalmente es difícil para un paciente aceptar que sus dientes anteriores deben ser extraídos, sencillamente porque ya no hay alternativa viable para mantenerlos en boca, paradójicamente transcurrieron años en que esa enfermedad periodontal fue avanzando lentamente y afectando los tejidos de soporte, sin embargo en ocasiones no se tomaron las medidas de lugar, a pesar de que las encías y el tejido de soporte fueron enviando señales que no deben ser ignoradas.
El paciente termina afectado física y psicológicamente, y restablecer la salud perdida no solo termina siendo más costoso económicamente, sino que hay que sumarle el factor emocional y su costo que suele ser más alto que el económico.
Un foco infeccioso, agudo o crónico en la cavidad oral afecta todo el organismo, y es importante recordar que el cuerpo trabaja como un todo, no como órganos separados, por lo que lo correcto es eliminarlo en la mayor brevedad posible.
Medidas sencillas como una correcta higiene, una sana alimentación y las visitas periódicas al dentista marcan la diferencia, facilitan un diagnóstico a tiempo y evitan complicaciones.
Recuerde, prevenir es mejor que curar.